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La gigantesca Arca Negra proyecta una temible sombra alargada sobre los acantilados septentrionales de la Isla Maldita. Legiones enteras de guerreros Elfos Oscuros salen de las fauces del Arca Negra, en compañía de imponentes bestias de guerra. Mantícoras, Gélidos e Hidras son conducidos por maestros de las bestias con el rostro encubierto, mientras legión tras legión de impasibles guerros Elfos Oscuros se abalanza sobre la antigua población de los Altos Elfos: Calumel.
Udaen Mournfire hizo frente a los invasores con bravura, tal como los ancestros Mounfire venían haciendo desde hacía milenios, pero la fuerza de las oleadas de enemigos era demasiado poderosa para ser contrarrestada. Nunca se habían visto tantos Elfos Oscuros desde el Día de la Sangre. El eco de gritos y lamentos retumbaba entre las torres elevadas mientras Mournfire, el venerado príncipe de Calumel, caía ante la matriarca de los Elfos Oscuros, Lady Arkaneth.
Calumel yacía en ruinas. Los pocos supervivientes huyeron hacia el Bosque Moonrise. La despiadada Lady Arkaneth mandó perseguir a los refugiados mientras extendía el sufrimiento de la armada de su Casa hacia el sur, en el mismo corazón de la Isla Maldita. Toda esperanza parecía perdida, hasta que se pudo escuchar a lo lejos, transportado por el viento, el claro eco de la trompeta de un alto elfo.
Los guerreros Altos Elfos, uniformados en librea de Asuryan, emergieron de una cueva. Era la Guardia de la Luz. Liderada por el príncipe Eldrion, este regimiento aseguró rápidamente su posición e inspeccionó los restos que quedaban de Calumel.
-¡Príncipe! Vociferó el consejero de más confianza de Eldrion, el Capitán Talorith. -¡Se acercan Elfas Brujas por el este!
Cuando el Príncipe se dió la vuelta pudo ver varias Elfas Brujas avanzando rápidamente hasta su formación. Habían conseguido acercarse sigilosamente, camuflándose entre el follaje y las rocas y utilizando las ruinas de Calumel para pasar desapercibidas.
"¡Tomad las armas y preparaos para el ataque! - ordenó el Príncipe Eldrion.
Las Elfas Brujas se mostraban astutas, reduciendo la distancia hasta la cueva a gran velocidad. Sus ojos estaban rebosantes de deseo por derramar la sangre de los de su mismo linaje.
El Príncipe Eldrion desenvainó su espada. "No sucumbáis al miedo ni al odio", advirtió a sus hombres. "Sosegad vuestras mentes, y recordad vuestro entrenamiento".
Las Elfas Brujas estaban ahora por todas partes. Habían cercado a la Guardia de la Luz desde todos los ángulos.
¡Atacad! Gritó el Príncipe, y los Altos Elfos cargaron contra los enemigos.
La batalla que prosiguió fue breve, pero salvaje. La sed de sangre de las Elfas Brujas provó ser poco efectiva, y ninguna de ellas sobrevivió. "Habéis luchado con honor y coraje, aún así, no creáis que todas las batallas serán ganadas con tal facilidad", dijo el Príncipe, dirigiéndose a su regimiento, mientras limpiaba el filo de su espada de la sangre de los enemigos caídos.
Justo en ese instante, el Sombrío Sariel Keenbow cabalgaba hacia el centro del asentamiento, desmontando con grácil habilidad. Se postró ante el Príncipe y transmitió su mensaje. "Príncipe Eldrion", dijo ella, "el Arca Negra ha amarrado en la zona meridional de Calumel". Han fortificado su posición. La armada de oscuros avanza hacia el sur.
Eldrion sabía que no contaba con suficientes efectivos para hacerles frente directamente. Trazó planes con celeridad, y ordenó formar a Sariel y un regimiento de Sombríos. "Adentraos en Azurewood", les dijo. "Usad la magia del bosque para camuflaros. Avanzad en ráfagas cortas y calculadas, y luego esperad. Cuando sus nobles empiecen las celebraciones, estén ebrios y su confianza crezca hasta el punto de traicionar su vigilancia, cortaremos sus orgullosas piernas. Y entonces atacaremos el Arca Negra".
El conflicto en la Isla Maldita es más que una batalla entre el bien y el mal. Es la historia de una lucha entre hermanos. ¿Conseguirán los Altos Elfos mantener el control y hacer retroceder a los Elfos Oscuros hacia el mar de nuevo? ¿o acabarán las fuerzas de Malekith tomando finalmente el control de su tierra natal?
Los betatesters experimentaron la tensión de primera mano durante este evento focalizado mientras exploraban la Isla Maldita, donde se produjo la lucha entre Altos Elfos y Elfos Oscuros. Misiones, Misiones Públicas, Escenarios, Objetivos, Torreones, y RvR a campo abierto fueron el escenario de tan magnífico conflicto. Cada bando disponía de un amplio abanico de clases para probar, incluyendo los refuerzos del Caos (Bárbaro) y del Imperio (Cazador de Brujas) para asegurar que las clases estaban equilibradas en ambos bandos.
Además de los Altos Elfos y Elfos Oscuros, los testers pudieron experimentar excitantes actualizaciones y desafíos, incluyendo:
- Mejoras en el sistema de interfaz.
- Recompensas de Reputación que proporcionan habilidades activas o pasivas a los personajes, como hacerlos más resistentes, mejores contra cierto tipo de enemigos o expertos en el manejo de las armas de asedio.
- Introducción al sistema de artesanía básico.
- Ocho carreras disponibles, con las Sendas de Maestría correspondientes.
En los próximos boletines se darán más detalles sobre las sendas de maestría de las siguientes carreras, pero de momento, aquí tenéis un adelanto de algunas carreras que los jugadores pudieron probar durante este evento focalizado.
Carreras Altos Elfos
Archimago
Los Altos Elfos son conocidos por contarse entre los magos más poderosos del mundo, y los Archimagos son los mejores entre ellos. Capaces de manejar los Vientos de la Magia de forma compleja y sutil, los Archimagos pueden decantar el devenir de la batalla su favor.
Los Altos Elfos son la única especie que puede aprehender la profundidad y sutilieza de la verdadera Alta Magia. Comprendiendo la verdadera naturaleza de los Vientos de la Magia, los archimagos pueden transferir el poder destructivo de sus hechizos en magia curativa, usando su equilibrado poder para hacer menos costosas sus habilidades curativas.
Sombrío
Cuando la guerra civil separó la tierra élfica de Nagarythe, la mayoría de los Elfos que habitaban allí decidieron seguir el caos y la locura de Malekith, convirtiéndose así en Elfos Oscuros. No obstante, hubieron algunos que permanecieron fieles al Rey Fénix, y estos pocos fieles prometieron luchar contra el Rey Brujo hasta que todos los Elfos Oscuros fueran aniquilados finalmente. Dichos Altos Elfos eran sobrepasados en número por sus enemigos los Elfos Oscuros, así que se vieron obligados a combatir en una sangrienta guerra de guerrillas. Sus despiadados ataques desde la oscuridad les llevaron a ser conocidos como los Sombríos.
Los Sombríos han combatido siempre en desventaja durante generaciones, y el conflicto las ha enseñado numerosas estrategias para golpear a sus enemigos mediante ataques sorpresa. Aunque los sombríos prefieren el ataque desde la distancia, también son capaces de cambiar rápidamente de estrategia para atacar a sus enemigos en cualquier situación.
Carreras Elfos Oscuros
Discípulo de Khaine
Los Discípulos de Khaine pueden ser encontrados en el frente de batalla Druchii. Durante el combate, el Discípulo es un maestro que puede decantar el signo de la batala, pues lo que consiguen arrebatar a sus enemigos se lo proporcionan a sus aliados. Lo que antes era su fortaleza acaba convirtiéndose en su debilidad. Los Discípulos deben ser estrechamente vigilados y su magia contrarrestada rápidamente o la esencia de sus enemigos pronto se verá atrapada sirviendo a Khaine.
Usando dagas rituales poseídas, el Discípulo recoge la esencia de sus enemigos y la ofrece a Khaine a cambio de su bendición y poderes oscuros. Estos obsequios oscuros permiten al Discípulo abastecer las necesidades de su hueste, reparando huesos, suprimiendo el dolor, e incluso rehabilitando guerreros gravemente heridos de nuevo en la batalla.
Elfa Bruja
Las Elfas Brujas son las santificadas prometidas de Khaine, el señor del Asesinato, y sirven el patrocinio de su deidad con brutal placer. Sirviéndose de largas dagas y acechando en el campo de batalla, las Elfas Brujas sacrificarán a quien se cruce en su camino como ofrenda para satisfacer a su Señor.
Con cada golpe de sus armas, el deseo de sangre de las Elfas Brujas se acentúa, hasta que finalmente se desata en una terrible orgía de sangre. Usando sus armas bendecidas por Khaine, las Elfas Brujas producen incisiones en sus enemigos y corrompen su mismísima sangre, garantizando así más poder en sus ataques.
Los siguientes escritos, manchados de sangre y en un estado bastante deteriorado, han sido interceptados por varias facciones en el campo de batalla.
Canción a Khaine
Autor: Darkeme
Me gusta ver que el miedo
reina en los corazones
y oír los aldeanos
unísonos gritar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las hogueras la tierra iluminar.
Me agrada ver un pueblo
de muertos todo lleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí la guardia negra
con tétrica mirada
y mano despiadada
los cráneos machacar.
Que el cuerno les despierte
con su fuerte bramido,
y al "hermano" adormecido
le haga estremecer,
que cuerpos cada instante
caigan entre el centeno,
su estertor en el suelo
me agrada mucho ver.
La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí altos elfos,
volverse todos tea,
y oír como chirrean
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Me gusta que a mi templo
lleven a los mortales
y allí todos los males
hacerles padecer;
abrirles las entrañas,
rasgarles los tendones,
romper los corazones
sin de ayes caso hacer.
Con una acometida
de fuerza desmedida,
la oscura legión llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y saquea sin pausa,
y muertes miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Las danzas y las risas,
Los cantos y las rimas
en torno de las elfas
alegres recitar;
y en sus bellos jardines,
leyendo antiguas obras,
sin ver crecer las sombras
tranquilos meditar.
Llegar después las tropas,
espadas y alabardas
abriendo las entrañas,
buscando el corazón;
oír luego las sornas
de las oscuras hordas
mirando a los heridos
que imploran el perdón.
Me alegra ver soldados
pedir a voces sangre,
mientras al enemigo
torturan sin perdón;
y que otros ya saciados,
en tono acompasado,
cantan a los vencidos
malefica canción.
Me agradan los esclavos
mudos en los altares,
y abiertos ya los pechos
matar sin compasión,
brujas que entonen cantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello...
¡Qué gozo!, ¡qué ilusión
K'homh, Locura
Autor: Khrontrum
Allende, donde la luz no existe, el Vórtice de Ira rugía con fuerza, bronce y carmesí se unían en la más fatal de las alianzas. Cuan divertido me parecía observar la sangre que se filtraba hasta el Caldero de Sangre. Me apoyo en su corvado borde y tarareo canciones de mi infancia, canciones que bailaba de manera ritual frente a las hermanas mayores con gran diversión, siempre con una sonrisa dibujada en mi rostro. Sí, así es como me llaman al fin y al cabo...sí es como me llaman ¿No es cierto? ¡Ah! Mi querido lector, no sabes como llaman a mi persona. Mi nombre es Erganeth , La de la Eterna Sonrisa, dicen que soy muy risueña y que mantengo mi sonrisa hasta en las peores circunstancias, no lo voy a negar, desde bien pequeña he sido juguetona y nostálgica, aun recuerdo aquellos C´haum´khoimh, sacrificando infantes en Clar Karond, cuanto me reía al ver las caras impotentes de las familias suplicando por sus vidas ¿Pero que podíamos hacer nosotras? Khaine ya había hablado.
Este es el justo descanso que esperaba. Estaba harta de mutilar a esos pobres hombres del caos en Kah ha Khainethikhaimh, son muy aburridos, ni tan siquiera se molestan en chillar cuando les cortas un brazo...o una pierna, además de esa sangre corrupta y amarga, es repugnante. Y aquí me traen, con mis primos Asur, ellos si que son divertidos, con tanto sentimiento que albergan en sus corazones, y esa sangre brillante y carmesí...
Os contaré como juego con ellos, pues primero capturo a dos de ellos, en el mismo campo de batalla, paralizados por mis venenos no son más que tiernos corderitos, incluso los más feroces archimagos o los más habilidosos sombríos no pueden evitar eso.
Una vez en las Jaulas de castigo, les doy unos retoques, les arranco los ojos, y los amordazo, a veces mutilo un brazo o una pierna para hacerlo más interesante, y antes de que despierten los vendo bien, para que no mueran, una vez hecho esto, y habiendo conservado los oídos, lo convenzo para que si derrotan "a uno de nuestros soldados" en estas condiciones, salvaran su vida y la del resto de sus hermanos, los armo con una daga corta.
Pelean entre sí como nauglirs ciegos de rabia, son adorables. Mientras, sus hermanos amordazados observan con terror en sus ojos la pelea, muchas veces resultan heridos por los propios combatientes que ciegos, no perciben bien a sus enemigos.
Así me divierto todos los atardeceres junto con los verdugos y guardas de los círculos de aprisionamiento.
Me resulta sumamente divertido ver los rostros de los recién mutilados en el campo de batalla, como vociferan de dolor, sin pensar en nada más que en su miembro perdido. Que poco valor tiene la vida de sus hermanos en ese momento. Y sus caras, esas caras de horror, que graciosas son.
¿Sabes? Otro de mis juegos preferidos es abandonar mis escritos en lugares donde se que los encontraran. Escribo mis ociosas hazañas, y las abandono en un camino, en el campo de batalla, en un sendero en el bosque, un nicho, quien sabe... No sin antes dejar mi marca personal. Siento decirte mi querido lector, que el regalo que he depositado en mi carta atraviesa la cota de malla incluso, nada escapa de los vapores de el mejor de mis venenos.
Pequeño glosario
C´haum´khoimh ( Noche de Muerte, festividad druchii en la cual las brujas adoradoras de Khaine salen a las calles para sembrar el terror y provocar el derramamiento de sangre en nombre del Dios del Asesinato).
Kah ha Khainethikhaimh (La Torre Nido de Arpías, en la fronteras septentrional a los dominios de los bárbaros adoradores de Khorne y Nurgle).
Nauglir (gélido).
El Portón del Unicornio
Autor: Dadithree
Largo tiempo ha pasado desde la última vez que pisé estas tierras, verdes eran los prados y frondosos los árboles que las poblaban y pese a los 12 otoños transcurridos, mi rostro todavía esboza una lágrima de dolor al recordar todo aquello. El oscurantismo, la sombra y el poderío trajeron la guerra a este apacible valle donde el afán de posesión y grandeza hizo derramar nuestra sangre, sangre de hermanos que quedó cubierta por muerte y cenizas acabando así con la vida de todo elfo, animal y planta que habitaba la zona. Peligrosas y oscuras son ahora las criaturas que osan vagar entre los escombros y la destrucción; agudos sus aullidos que estremecen a cualquier visitante inoportuno, obligándole a recordar los gritos de tortura y dolor al que fuimos sometidos, y pese a todo he regresado, no sin recordar todo lo perdido en esta zona devastada que incluso el Sol ha abandonado.
Me encuentro a los pies de Ellyrion, bajo el gran Portón del Unicornio, que da paso a uno de las pocos rincones con vida por los que hoy todavía merece la pena luchar. Tiempo atrás construimos este magestuoso portalón que no haría sino alargar lo inevitable, pues el mal no tiene tiene freno, la destrucción lo consume todo a su paso sin tregua alguna. Estas puertas que antaño permanecieron cerradas hoy se abren para ofrecer un hilo de esperanza, numerosos caminos para obtener la gloria he visto, pero mi mente, cansada y nublada por los años, es incapaz de dibujar alguno en el que no intervengan el dolor o el sufrimiento.
Bien saben mis maltrechas botas que largo ha sido el camino para llegar hasta aquí, pero he vuelto más sabio, más poderoso. Resistiré hasta que mi longevo cayado sea incapaz de aguantar los años que sobre mi lomo pesan, pues no permitiré que un hermano oscuro intente siquiera acabar con mi desdicha, corazón fuerte y espíritu jóven, así me he definido siempre y así será hasta el final.
El humo en el horizonte de Eryllion ya puede vislumbrarse a millas de distancia, es la señal irrefutable de que el caos y la destrucción me llevan ventaja, debo reemprender la marcha, llegar al final de mi viaje, debo serle fiel a mi destino. Mis hermanos me aguardan con esperanza, los vientos de la magia me acompañan desde el corazón de Saphery durante todo este tiempo y ¡por Hoeth que no les voy a defraudar!
La guerra continúna, un nuevo viaje comienza, el pasado se da por concluido, ya es inútil mirar atrás.
Las siguientes capturas de pantalla han sido tomadas por nuestros betatesters en su andadura por los campos de batalla de Ulthuan.
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